𝗣𝗢𝗥𝗧𝗔𝗟𝗘𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗠𝗜𝗦𝗧𝗘𝗥𝗜𝗢. 𝗧𝗛𝗘 𝗗𝗢𝗢𝗥𝗦, 𝗘𝗟 𝗦𝗢𝗟𝗦𝗧𝗜𝗖𝗜𝗢 𝗗𝗘 𝗩𝗘𝗥𝗔𝗡𝗢 𝗬 𝗟𝗔 𝗡𝗢𝗖𝗛𝗘 𝗗𝗘 𝗦𝗔𝗡 𝗝𝗨𝗔𝗡 𝗔 𝗥𝗜𝗧𝗠𝗢 𝗗𝗘 𝗩𝗘𝗥𝗗𝗜𝗔𝗟𝗘𝗦

Daniel Lozano reflexiona sobre el misterio como fuente de curiosidad y creatividad, inspirándose en filósofos como Sócrates, Platón y en el grupo The Doors. Resalta las tradiciones de su tierra como las celebraciones del solsticio y la Noche de San Juan que conectan lo ancestral con lo espiritual. También comparte su devoción por Roma, capturando momentos de su rica agenda cultural y reflexionando sobre la importancia de aprovechar el tiempo, citando a Ovidio.

5/8/20245 min read

𝗣𝗢𝗥𝗧𝗔𝗟𝗘𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗠𝗜𝗦𝗧𝗘𝗥𝗜𝗢. 𝗧𝗛𝗘 𝗗𝗢𝗢𝗥𝗦, 𝗘𝗟 𝗦𝗢𝗟𝗦𝗧𝗜𝗖𝗜𝗢 𝗗𝗘 𝗩𝗘𝗥𝗔𝗡𝗢 𝗬 𝗟𝗔 𝗡𝗢𝗖𝗛𝗘 𝗗𝗘 𝗦𝗔𝗡 𝗝𝗨𝗔𝗡 𝗔 𝗥𝗜𝗧𝗠𝗢 𝗗𝗘 𝗩𝗘𝗥𝗗𝗜𝗔𝗟𝗘𝗦

Con el paso del tiempo, el misterio despierta en mí un interés cada vez mayor. Estamos presenciando un vertiginoso avance en la ciencia y la tecnología, lo que ha relegado el misterio al más profundo desinterés general. Tener a mano cualquier información a golpe de clic, la irrupción de la inteligencia artificial y los continuos descubrimientos que nos ofrece la ciencia, ha contribuido a la pérdida del encanto del misterio en nuestra vida diaria. En otras palabras, este contexto ha llevado a la falta de asombro y sorpresa en nuestra sociedad, lo cual, desde mi perspectiva, constituye una amenaza en múltiples aspectos.

La pérdida del misterio puede afectar a la sociedad en todas sus aristas. En el ámbito educativo, esto limita la capacidad de fomentar la curiosidad, la imaginación y el pensamiento crítico. El misterio invita a hacernos preguntas, a adentrarnos en la curiosidad y a explorar de forma creativa para resolver enigmas inexplicables. Evidentemente esto tiene un impacto real en nuestra sociedad, cada día más individualista, pragmática y en aras del consumismo. Si Sócrates, Platón y Aristóteles levantaran la cabeza… Para Sócrates, la ignorancia era el punto de partida para el conocimiento y el reconocimiento del misterio y lo desconocido era crucial para el desarrollo intelectual y moral del individuo y la sociedad. Por otro lado, Platón afirmaba que la búsqueda de la perfección y de lo esencial implica aceptar que la realidad está más allá de lo que se puede observar superficialmente, lo cual implica la existencia de misterios y profundidades ocultas en el universo y en el propio ser humano. Incluso para un filósofo como Aristóteles, quien destacó la investigación constante como punto de partida para comprender la naturaleza y nuestra realidad, reconocer el misterio como parte inherente de la naturaleza era más que fundamental. Valoraba la necesidad de mantener una actitud de apertura y humildad frente a lo desconocido. Este pensamiento motivó la creación de mitos, leyendas y religiones, proporcionando marcos para entender lo inexplicable y otorgando un sentido de asombro y reverencia hacia la existencia.

En definitiva, el misterio forma parte de nuestras vidas, no son cosas de niños. Ha sido un componente fundamental en la sociedad humana desde el inicio de los tiempos. Ya en el ámbito de la cultura, lo desconocido ha jugado un papel crucial en todas las disciplinas artísticas ("Sueño de una noche de verano" de Shakespeare, "La Noche de San Juan” de Sorolla, “Danza ritual del fuego” de Falla, etc.). Muchas de estas obras han nacido tras cruzar las puertas que separan lo real de lo irreal, lo conocido de lo desconocido. Un ejemplo de libro es el grupo The Doors. Su relación con el misterio es total y buena muestra de ello lo encontramos tanto en el propio nombre de la banda como en el contenido de sus letras. La banda californiana nos invitaba a un viaje, el de explorar dimensiones más allá de lo superficial y lo racional, abrazando el misterio como una parte esencial de la experiencia humana y espiritual (a veces con ayuda de LSD y la mescalina, entre otras sustancias). El nombre de la banda vino dado por una cita del poeta británico William Blake: “If the doors of perception were cleansed, everything would appear to man as it is, infinite.” (Si las puertas de la percepción fueran limpiadas, todo aparecería ante el hombre tal como es: infinito). Esta alusión a las puertas como acceso a lo desconocido viene de tiempos lejanos. En la mitología griega (otra vez acudo a la cuna) la Puerta de entrada al Hades (inframundo) nos conducía al reino de los muertos y Las Puertas del Olimpo nos llevaba a lo sagrado y divino, el anverso a lo humano y lo terrenal. Este simbolismo de transición ha sido recurrente a lo largo de la historia (la puerta de Isthar de Babilonia, las puertas del Cielo y del inframundo en Egipto, las puertas de Valhalla en la mitología nórdica y la multitud de portales en la literatura fantástica a modo de puertas temporales y espaciales). Recuerdo que una de las series de televisión que más he disfrutado junto a mi mujer es El Ministerio del Tiempo, en donde cada una de las puertas llevaban a los protagonistas a adentrarse en épocas históricas del pasado.

Pero para puerta, la de los solsticios; y para solsticio, el de verano. Y para misterio, la noche; y para noche, la de San Juan. Esta fascinante festividad nos conduce a la creencia en la apertura de puertas a otros mundos. En muchos lugares, se dice que durante la Noche de San Juan, los límites entre el mundo de los vivos y el de los espíritus se difuminan, permitiendo encuentros sobrenaturales y la manifestación de deseos.

Yo amo a mi tierra, vengo del Salto del Negro, allí el misterio a modo de encuentro formaba parte de nuestras vidas. Todos juntos celebrábamos el solsticio en la noche de las candelas. Aún recuerdo, estremecido por lo desconocido y la sugerencia del momento, como el fuego se alzaba entre la oscuridad del río y el reflejo del Molino, como si algún fantasma pudiera asomarse por alguna de sus ventanas. Muchos de nosotros saltábamos sobre el fuego para alejar la mala suerte y pedíamos deseos desde el misterio más absoluto y ancestral, sin saber que éramos un eslabón más de una tradición milenaria que otorga al fuego propiedades purificadoras y protectoras. Somos más parte del misterio si participamos en la comunidad, junto a la naturaleza y sus elementos.

Prosigo con las puertas. Vengo de tierra de verdiales, me viene en vena, mi abuela bailaba con la Panda de Comares y desde pequeño escuchaba esta fiesta milenaria porque ella me ponía cintas de casete. Este folclore vivo (el más antiguo de Europa) está vinculado a la Noche de San Juan como una puerta musical que nos guía a través del ciclo de la naturaleza y la agricultura. No es baladí que fuego, agua, verdiales y rituales compartan escenario en esta noche tan especial. Según Julio Caro Baroja, antropólogo, historiador, lingüista y folclorista, las Fiestas de Verdiales son una manifestación colectiva ancestral que se remonta a tiempos prerromanos. Este hecho se evidencia en que las celebraciones más significativas coinciden con el solsticio de invierno (Fiesta Mayor de Verdiales) y el solsticio de verano (Noche de San Juan). Estamos, por tanto, ante la gran música que precede a las dos grandes puertas del misterio en Europa. ¡Es maravilloso! A Jim Morrison le faltó experimentar una noche de San Juan con las candelas, verdiales, una moraga en la playa o en el río de mi pueblo. Seguramente habría encontrado inspiración dentro del Molino abandonado para crear un éxito, o como decía el Fary, un ‘melocotonazo’, abriendo una vez más las puertas de acceso a lo desconocido, lo espiritual y lo misterioso (“Break on Through, To the Molino side”).

En fin, os confieso que no puedo dejar de pensar en lo sugerente y creativo que puede ser el misterio como punto de partida para gestar un proyecto cultural. Para mí, la cultura es la mejor antesala hacia lo desconocido, un medio para arraigar nuestra memoria, nuestras raíces y tradiciones. Sueño con continuar el legado de nuestros antepasados, reviviendo el fuego ancestral en el Molino de Benamargosa, transformándolo en un espacio cultural donde el rito de nuestra tribu perdure eternamente entre sus paredes, junto al museo de ingenios azucareros y su sala polivalente. Continuaré invocando a las puertas, esta vez de las administraciones, para convertir este sueño de una noche de verano en una realidad. Mi propuesta no apunta a la masa turística y la franquicia cultural, sino a la creación de un nuevo espacio en Málaga para los que fueron, son y serán parte de esta tierra.

(𝘋𝘦𝘥𝘪𝘤𝘢𝘥𝘰 𝘢 𝘮𝘪 𝘵𝘪𝘦𝘳𝘳𝘢, 𝘚𝘢𝘭𝘵𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘕𝘦𝘨𝘳𝘰 𝘺 𝘢𝘭 𝘔𝘰𝘭𝘪𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘚𝘢𝘯 𝘙𝘢𝘧𝘢𝘦𝘭 𝘥𝘦 𝘉𝘦𝘯𝘢𝘮𝘢𝘳𝘨𝘰𝘴𝘢).

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