𝗘𝗤𝗨𝗜𝗡𝗢𝗖𝗖𝗜𝗢 𝗗𝗘 𝗢𝗧𝗢Ñ𝗢

El otoño llega con el equinoccio, marcando un cambio de estación. Se propone un festival inspirado en los colores, olores y sonidos de la naturaleza, con música y rituales. Se critica la falta de espacios naturales en Málaga, pidiendo un retorno al otoño auténtico, lejos de la especulación urbanística.

5/8/20242 min read

𝗘𝗤𝗨𝗜𝗡𝗢𝗖𝗖𝗜𝗢 𝗗𝗘 𝗢𝗧𝗢Ñ𝗢

Se antojaba lejos hace unos días, pero ya lo tenemos aquí, llegó el otoño. La palabra otoño deriva del latín: autumnus, y ésa a su vez de la composición de: auctus y annus (año). Auctus, a um son participios pasado de Augeo, y a su vez del griego Auxo (aumentar).

Anoche a modo de maestro de ceremonias apareció, mágico e intrigante el equinoccio. Equinoccio proviene del latín y significa “noche igual”. Es decir que es momento del año donde el día y la noche tienen la misma duración debido a que el Sol, en su recorrido aparente, cruza el Ecuador celeste de nuestro planeta. Es un evento astronómico que marca el cambio estacional del verano al otoño. Los equinoccios ocurren dos veces al año y todos los planetas del sistema solar experimentan equinoccios y esta es la poderosa razón por la que la Tierra tiene estaciones.

En mi último post hablaba sobre la importancia de tejer un relato en un evento o programa cultural. No se me ocurre uno mejor para crear un festival donde el otoño y todo lo que genera sea el punto de partida y dé pie a desarrollar un programa atractivo. ¿Cuántos aromas, colores, elementos y magia nos aportarían una estación tan sugerente como esta? No hay que inventar, sólo hay que mirar, entender, oler, escuchar, sentir y captar lo que ya nos viene dado de la propia Pachamama. La gran noche del equinoccio daría el pistoletazo de salida a un gran evento que abarque esta nueva estación. Para ello necesitamos un gran ritual donde los árboles y sus hojas, el agua, la luz del fuego y el petricor de la tierra mojada inundasen nuestros sentidos mientras la música hace lo suyo.

¿Os imagináis un coro mixto acompañado de una orquesta de cuerdas, sintetizador y voces solistas? Lo siguiente sería rescatar composiciones basadas en el otoño para ajustarlas a esta formación: “Ramble On” de Led Zeppelin (“Las hojas están cayendo por todos lados / hace tiempo que estoy en mi ruta / Te doy las gracias, estoy muy agradecido por una estadía tan agradable / Pero ahora es el momento de irme / la luna de otoño ilumina mi camino”), “Autumn Almanac” de The Kinks, que con alegría y humor da la bienvenida a las costumbres del otoño, “Moondance” de Van Morrison (una celebración a la llegada del otoño), “Autumn Serenade” de John Coltrane y Johnny Hartman, “My Cosmic Autumn Rebellion” de The Flaming Lips, etc. No podemos olvidarnos de la “Balada del otoño” de Serrat y otras más clásicas como el otoño de “las Cuatro Estaciones” de Vivaldi, “Herbst” de Franz Schubert o el “Otoño Porteño” de Astor Piazzola, entre otras tantas obras inspiradas en esta estación.

Ahora sólo necesitamos un bosque urbano para poder celebrarlo. El otoño en Málaga es cada día más imposible a medida que las torres acrecientan las heridas de esta ciudad. ¿Cuándo escarbará el cielo la madera en vez del ladrillo? Urge el otoño más que nunca, acompañada de música, rituales y emergiendo en su espacio natural, el que perdemos minuto a minuto en una ciudad que cae a la deriva en manos de la especulación. Lanzo el conjuro, invoco al otoño, al bosque urbano y a la caída de las torres. Alcalde, escucha con interés:

«Venire ventus venire, sinere solus sentire relaxari, venire nunc nunc venire, venire venire venire.»

Fotografía: Rekha Garton